Realización de ferulaje, productos de apoyo y adaptaciones

Las férulas se definen cómo un apoyo o dispositivo externo aplicado al cuerpo para modificar los aspectos funcionales o estructurales del sistema neuromusculoesquelético. 

Para el tratamiento desde terapia ocupacional de niños con alteraciones físicas realizamos férulas. Con la realización de estas férulas conseguiremos mejorar la funcionalidad y la máxima autonomía del niño en las actividades de la vida diaria. Según el objetivo u objetivos que nos planteemos elegiremos el tipo de material, el diseño y el modelaje para que se adapten lo máximo posible a la función requerida para cada niño. 

Es importante que hagamos una evaluación previa y un control regular para verificar el cumplimento de los objetivos planteados y vigilar que el tamaño, estructura, el material y la dureza se adecuan a las características del niño y a su crecimiento.  

Por lo general las férulas se pueden realizar en niños con patologías malformativas para evitar retracciones y conformar la mano para la funcionalidad y en niños con patologías neurológicas. 

Un producto de apoyo es cualquier producto (incluyendo dispositivos, equipo, instrumentos y software) fabricado especialmente o disponible en el mercado, utilizado por o para personas con discapacidad destinado a: facilitar la participación; proteger, apoyar, entrenar, medir o sustituir funciones/estructuras corporales y actividades; o prevenir deficiencias, limitaciones en la actividad o restricciones en la participación.  

La finalidad de la utilización de un producto de apoyo será conseguir realizar cualquier actividad de la vida diaria de la forma más independiente posible garantizando la eficacia, la seguridad y la comodidad. Pero además usaremos un producto de apoyo cómo prevención, para disminuir el dolor y para disminuir el esfuerzo que le requiere al niño realizar ese tipo de actividad. 

Nuestra labor cómo terapeutas ocupacionales será elegir el producto de apoyo más adecuado al niño (teniendo en cuenta sus características), asesorar dónde lo puede adquirir o incluso fabricarlo nosotros y entrenar al niño en el uso de ese producto de apoyo. Además, tendremos que hacer un seguimiento y si es necesario un cambio del producto de apoyo o su retirada. Algunos ejemplos son:

  • Utilización de un atril o plano inclinado para favorecer el control de la postura del niño y dar mayor accesibilidad a su trabajo.
  • Engrasadores para facilitar el agarre de algunos instrumentos como los cubiertos, un lapicero…
  • Productos de apoyo para el vestido como abrochabotones, subrecremalleras o Dressing stick
  • Cubiertos adaptados según la edad de desarrollo, las dificultades o destrezas de la persona.
  • Productos para favorecer la movilidad cómo sillas de ruedas, andadores o férulas.

La adaptación de la actividad es toda aquella modificación de las demandas para permitir que el niño pueda participar en ella de la forma más funcional posible. Adaptaremos la actividad disminuyendo sus demandas, usando productos de apoyo o realizando modificaciones en el entorno, todas estas medidas buscan facilitar el desempeño. A la hora de realizar estas adaptaciones tenemos que tener siempre en cuenta la seguridad del niño, su buen posicionamiento y que no se produzcan efectos negativos por participar en la actividad. 

Algunas ideas de adaptación de la actividad son: posicionar el material, las herramientas o el paciente, modificar o adaptar las herramientas y el material (peso, forma, tamaño, resistencia o textura), modificar la duración, el ritmo o la intensidad de la actividad, modificar el entorno y el contexto dónde se realiza la ocupación o la actividad y utilizar dispositivos de apoyo férulas o equipo adaptado.