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¿Cuánto sabes sobre el linfedema? Sigue leyendo y aprende a manejarlo

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¿Qué es y qué hace el sistema linfático?

El sistema linfático es un sistema abierto, generalmente ascendente excepto en cabeza y cuello, donde es descendente. Esta red de vasos constituye un segundo sistema de drenaje que trabaja junto con el sistema venoso para absorber sustancias procedentes del intersticio. Ambos sistemas se encuentran comunicados a través de uniones conocidas como anastomosis linfo-venosas. Particularmente, la porción del líquido intersticial extravasado con sustancias de gran tamaño (proteínas) y cuerpos extraños insolubles retorna de nuevo al sistema venoso a nivel del confluente venoso yugulo-subclavio (a nivel del cuello). Se podría decir que sus funciones son como las de un canal de desagüe (1). Este trabajo conjunto con el sistema venoso es lo que hace que una alteración en ese equilibrio homeostático derive en problemas como la obstrucción, y por consiguiente, la inflamación (2).

El fluido linfático no es bombeado por un órgano hacia el cuerpo sino que se va moviendo gracias a contracciones rítmicas de las paredes y de las válvulas de cada uno de los ganglios linfáticos que van formando toda la cadena del sistema linfático (3).

Podemos encontrar dos divisiones del sistema linfático comunicadas entre sí a través de lo que se conoce como vasos perforantes. La división superficial o epifascial se encarga del drenaje del líquido intersticial de la piel mientras que la división profunda o subfascial. está orientada a drenar el liquido intersticial de articulaciones, musculatura y órganos (1).

Es importante saber que el sistema linfático llega a todas las estructuras del organismo excepto a la médula espinal, al cerebro, al cartílago, a las uñas, al cristalino y a la epidermis (1).

¿Qué es el linfedema?

El linfedema es una patología crónica del sistema linfático caracterizada principalmente por el estancamiento o aglomeración de la linfa, deposiciones fibroadiposas e inflamación. Fisiológicamente, se produce una insuficiencia mecánica del sistema linfático que es incapaz de absorber y transportar la carga linfática normal. En definitiva, se produce un desequilibrio en la filtración que tiene lugar en el sistema venoso con el sistema de drenaje linfático. Esto quiere decir que el aumento del flujo vascular que se genere no va a poder ser compensado por los capilares linfáticos y aparece la obstrucción que causa una inflamación visible (4).

Dicha condición puede acontecer por una alteración genética, una extracción de ganglios linfáticos, una infección del sistema linfático o tras el tratamiento de algún cáncer (sarcomas, cáncer de mama, melanomas o cáncer ginecológico) (4,5). Esta última es la causa más común en la población con linfedema, y con frecuencia los pacientes ven afectada en gran medida su calidad de vida, desde aspectos sociales, emocionales o psicológicos, hasta aspectos laborales y de condición física (6–8). Algunos estudios han observado que la pérdida de funcionalidad evaluada a través de escalas tiende a ser mayor en pacientes con linfedema en extremidad inferior frente al linfedema en extremidad superior (9).

En cuanto a la clasificación del linfedema, es importante saber que existen varias clasificaciones siendo la de la Sociedad Internacional de Linfología la más sencilla (10):

  • Linfedema primario: es un linfedema congénito, es decir, la persona nace con una alteración en su sistema linfático. Puede haber un déficit en la cantidad de vasos linfáticos o ganglios linfáticos. En algunos casos, en linfedema primario no se llega a manifestar durante la infancia y permanece latente hasta algún momento de la vida coincidiendo con algún cambio hormonal.
  • Linfedema secundario: es aquel en el que se produce una alteración por exceso, obstrucción o lesión en el sistema linfático derivado de una causa secundaria como cirugías, infecciones, radioterapias o traumatismos, entre otros.

Por lo general, las manifestaciones clínicas del linfedema son las siguientes (11–13):

  • Sensación de pesadez en el miembro afecto (limitación de las AVD).
  • Pérdida del contorno normal (no se distinguen bien los salientes óseos).
  • Dedos cuadrados debido al aumento de volumen.
  • Endurecimiento de la piel, cambios cutáneos.
  • Fibrosis progresiva.

¿Cómo podemos tratar el linfedema?

Aunque su eficacia sigue siendo algo controvertida, existe evidencia que ha visto que las terapias de drenaje linfático manual combinadas con vendajes y ejercicios ayudan a reactivar el transporte de los fluidos que van por dicho sistema, disminuyendo así la inflamación visible en estos pacientes (3,14,15).

Existen dos fases diferenciadas en el tratamiento del linfedema. La primera fase es una etapa descongestiva en la que se trabaja con el drenaje linfático manual, el vendaje de compresión y los ejercicios domiciliarios. Dicha fase tiene como fin reducir el edema y dura hasta que las medidas se estabilizan y deja de disminuir la inflamación. La segunda fase es una fase de estabilización que dura aproximadamente 6 meses hasta que se vuelve al tratamiento con drenaje linfático manual. En este periodo el paciente debe tratar de llevar a cabo una serie de medidas que mantengan las ganancias obtenidas con el tratamiento, y para ello deberá continuar con un vendaje de compresión y la realización de los ejercicios pautados por el terapeuta (16,17).

Hasta el momento, las terapias descritas para el tratamiento del linfedema son las siguientes:

cuadro terapias

El drenaje linfático manual se realiza de las zonas más proximales a las más distales, especialmente con la técnica de Vodder. Además, se trata de una técnica que debe realizarse de forma suave, lenta y rítmica adaptando la presión a la tensión de la piel de cada paciente y traccionándola hasta el límite de su elasticidad. Excepto el método Godoy, el resto de corrientes recomiendan que no se utilicen cremas ni aceites para hacer el drenaje. Todas las corrientes consiguen generar mejoras en la patología, sólo cambia la forma de realizar las técnicas. No obstante, según los estudios los mayores beneficios se están obteniendo con el método Godoy.

Marta Díaz Sáez


Referencias

1. Swartz MA. The physiology of the lymphatic system. Adv Drug Deliv Rev. 2001 Aug 23;50(1-2):3–20.

2. Rasmussen JC, Tan I-C, Marshall M V, Adams KE, Kwon S, Fife CE, et al. Human Lymphatic Architecture and Dynamic Transport Imaged Using Near-infrared Fluorescence. Transl Oncol. 2010 Dec 1;3(6):362–72.

3. Ezzo J, Manheimer E, McNeely ML, Howell DM, Weiss R, Johansson KI, et al. Manual lymphatic drainage for lymphedema following breast cancer treatment. Cochrane database Syst Rev. NIH Public Access; 2015 May 21;(5):CD003475.

4. Mortimer PS. The pathophysiology of lymphedema. Cancer. 1998 Dec 15;83(12 Suppl American):2798–802.

5. Rockson SG. Update on the biology and treatment of lymphedema. Curr Treat Options Cardiovasc Med. 2012 Apr 1;14(2):184–92.

6. Fu MR, Ridner SH, Hu SH, Stewart BR, Cormier JN, Armer JM. Psychosocial impact of lymphedema: a systematic review of literature from 2004 to 2011. Psychooncology. 2013 Jul;22(7):1466–84.

7. Park JE, Jang HJ, Seo KS. Quality of life, upper extremity function and the effect of lymphedema treatment in breast cancer related lymphedema patients. Ann Rehabil Med. 2012 Apr;36(2):240–7.

8. Shigaki CL, Madsen R, Wanchai A, Stewart BR, Armer JM. Upper extremity lymphedema: presence and effect on functioning five years after breast cancer treatment. Rehabil Psychol. 2013 Nov;58(4):342–9.

9. Weiss J, Daniel T. VALIDATION OF THE LYMPHEDEMA LIFE IMPACT SCALE (LLIS): A CONDITION-SPECIFIC MEASUREMENT TOOL FOR PERSONS WITH LYMPHEDEMA. Lymphology. 2015 Sep;48(3):128–38.

10. Pacientes – Asociación Española de Linfedema [Internet]. [cited 2018 Jan 10]. Available from: https://aelinfedema.org/pacientes/

11. Ridner SH, Deng J, Fu MR, Radina E, Thiadens SRJ, Weiss J, et al. Symptom burden and infection occurrence among individuals with extremity lymphedema. Lymphology. 2012 Sep;45(3):113–23.

12. Armer J, Fu MR. Age differences in post-breast cancer lymphedema signs and symptoms. Cancer Nurs. 28(3):200–7; quiz 208–9.

13. Paskett ED. Symptoms: Lymphedema. 2015. p. 101–13.

14. Moseley AL, Carati CJ, Piller NB. A systematic review of common conservative therapies for arm lymphoedema secondary to breast cancer treatment. Ann Oncol Off J Eur Soc Med Oncol. 2007 Apr 6;18(4):639–46.

15. J. Z. Decongestive and breathing exercises for lymphedema. Accessed Oct 13. 2013.

16. Ridner SH, Fu MR, Wanchai A, Stewart BR, Armer JM, Cormier JN. Self-management of lymphedema: a systematic review of the literature from 2004 to 2011. Nurs Res. 2012;61(4):291–9.

17. Ridner SH, Murphy B, Deng J, Kidd N, Galford E, Dietrich MS. Advanced pneumatic therapy in self-care of chronic lymphedema of the trunk. Lymphat Res Biol. 2010 Dec;8(4):209–15.

18. Kasseroller RG. The Vodder School: the Vodder method. Cancer. 1998 Dec 15;83(12 Suppl American):2840–2.

19. Leduc A, Lievens P. [Experimental evidence for motoric rehabilitation in lymphoedema (author’s transl)]. Acta Chir Belg. 78(3):189–93.

20. Leduc O, Crasset V, Leleu C, Baptiste N, Koziel A, Delahaie C, et al. Impact of manual lymphatic drainage on hemodynamic parameters in patients with heart failure and lower limb edema. Lymphology. 2011 Mar;44(1):13–20.

21. Leduc O, Leduc A. Rehabilitation protocol in upper limb lymphedema. Ann Ital Chir. 73(5):479–84.

22. Ferrandez JC, Laroche JP, Serin D, Felix-Faure C, Vinot JM. [Lymphoscintigraphic aspects of the effects of manual lymphatic drainage]. J Mal Vasc. 1996;21(5):283–9.

23. Ferrandez JC, Serin D, Bouges S. [Frequency of lymphedema of the upper limb after treatment of breast cancer. Risk factors. Apropos of 683 cases]. Bull Cancer. 1996 Dec;83(12):989–95.

24. Janbon C, Ferrandez JC, Vinot JM, Serin D. [ A comparative lympho-scintigraphic evaluation of manual lymphatic drainage and pressotherapy in edema of the arm following treatment of a breast tumor]. J Mal Vasc. 1990;15(3):287–8.

25. Pereira de Godoy JM, Guerreiro Godoy M de F. Evaluation of a new approach to the treatment of lymphedema resulting from breast cancer therapy. Eur J Intern Med. 2013 Jan;24(1):59–62.

26. de Fátima Guerreiro Godoy M, Pereira MR, Oliani AH, de Godoy JMP. Synergic Effect of Compression Therapy and Controlled Active Exercises Using a Facilitating Device in the Treatment of Arm Lymphedema. Int J Med Sci. 2012;9(4):280–4.

27. de Godoy JMP, Guimaraes TD, Oliani AH, de Godoy JMP. Association of Godoy & Godoy contention with mechanism with apparatus-assisted exercises in patients with arm lymphedema after breast cancer. Int J Gen Med. 2011 May;4:373.

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