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Dolor de Cuello

9 noviembre, 2017

El dolor de cuello es un cuadro clínico en el cual el paciente percibe el dolor procedente de la región cervical, que estaría delimitada superiormente por la línea nucal occipital superior, lateralmente por los bordes laterales del cuello e inferiormente por una línea horizontal imaginaria que pasa a través de la apófisis espinosa de la primera vértebra dorsal (1,2). En la mayoría de los sujetos que sufren dolor de cuello se trata del denominado inespecífico o mecánico, que afecta a cerca de dos tercios de las personas en algún momento de sus vidas (1,2). El dolor de cuello inespecífico se definiría como el que tiene un origen postural o mecánico y también es conocido como dolor mecánico de cuello. Por lo tanto, dolor de cuello inespecífico seria cualquiera que no tenga un diagnóstico claro sobre el origen del dolor.

Entre los años 2009 y 2012 se ha observado que la prevalencia en España de padecer dolor de cuello va en aumento, como único cuadro clínico pasaba de un 7,86% a un 8,56% en la población española. Y si el dolor de cuello estaba asociado a dolor en la zona lumbar pasaba de un 10,61% a un 11,12% (3). Además, en la Comunidad de Madrid en el año 2007 la prevalencia del dolor de cuello fue significativamente mayor en mujeres que en hombres, con un porcentaje del 8,4% y 3,2% respectivamente (4).

Para realizar un tratamiento lo más eficaz posible debemos basarlo en la evidencia científica más actual y extrapolarlo a la clínica. A esto, se le denomina práctica clínica basada en evidencia. Este año 2017, una prestigiosa revista en el área de “rehabilitación”. Publicaba una revisión actualizada sobre la práctica clínica basada en evidencia en Fisioterapia para el dolor de cuello (5,6).

Las conclusiones fueron que para los diferentes estadios de dolor de cuello: agudo, subagudo y crónico, el tratamiento debe de ser multimodal y estar compuesto por tres partes:

  • Terapia manual articular, en la región cervical y torácica. Punción seca, laser, tracciones intermitentes.
  • Ejercicios en cualquiera de estas variantes: movilidad, resistencia, fuerza, aerobico a nivel global.
  • Educación terapeutica, sobre como puede afectar esta dolencia a la vida del paciente.

Estas son las recomendaciones con un nivel B, en una escala A hasta la F. Al final el fisioterapeuta debe de hacer una buena anamnesis y un diagnóstico de fisioterapia basado en el razonamiento clínico para conseguir recuperar la función del paciente y que pueda estar bien lo antes posible.

Héctor Beltrán Alacreu
Fisioterapeuta y coordinador de la Unidad de Trastornos Musculo- esqueléticos.


Referencias:

  1. Binder AI. Neck pain. BMJ Clin Evid. 2008;2008.
  2. Bogduk N. Neck pain. Aust Fam Physician. 1984;13:26–30.
  3. Palacios-Ceña D, Alonso-Blanco C, Hernández-Barrera V, Carrasco-Garrido P, Jiménez-García R and Fernández-de-Las-Peñas C. Prevalence of neck and low back pain in community-dwelling adults in Spain: an updated population-based national study (2009/10-2011/12). Eur Spine J. 2015;24:482–92.
  4. Jiménez-Sánchez S, Fernández-de-Las-Peñas C, Carrasco-Garrido P, Hernández-Barrera V, Alonso-Blanco C, Palacios-Ceña D and Jiménez-García R. Prevalence of chronic head, neck and low back pain and associated factors in women residing in the Autonomous Region of Madrid (Spain). Gac Sanit. 2012;26:534–40.
  5. Blanpied PR, Gross AR, Elliott JM, Devaney LL, Clewley D, Walton DM, Sparks C and Robertson EK. Neck Pain: Revision 2017. J Orthop Sport Phys Ther. 2017;47:A1–A83.
  6. Line B and Practice FOR. Neck Pain Guidelines: Revision 2017: Using the Evidence to Guide Physical Therapist Practice. J Orthop Sport Phys Ther. 2017;47:511–512.

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