IRF LA SALLE
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Diagnóstico precoz en Alzheimer

21 septiembre, 2017
Neuropsicología

Hacia un diagnóstico precoz en Alzheimer: de la memoria episódica a la memoria de conjunción a corto plazo.

Con el aumento de la esperanza de vida y la disminución de la natalidad nuestra sociedad está envejeciendo, llevando ello asociado el incremento de las patologías relacionadas con la edad.

Según los datos que la Organización Mundial de la Salud proporcionaba en mayo de 2017, en el mundo hay 47,5 millones de personas que sufren demencia, apareciendo aproximadamente 9,9 millones de nuevos casos cada año. Del total de estos casos, la enfermedad de Alzheimer (EA) sigue siendo la causa de demencia más frecuente, acaparando entre el 60-70% del total de los casos registrados.

España es uno de los países más envejecidos de la Unión Europea, contando en la actualidad con un 18,7% de personas mayores de 65 años. No obstante, se estima que estas cifras irán incrementándose en los próximos años, llegando a valores cercanos al 25,6% en 2031 y al 34,6% en el año 2066 (INE).

Neuropatológicamente, la enfermedad de Alzheimer se caracteriza por la aparición de unas estructuras patofisiológicas concretas denominadas placas seniles y ovillos neurofibrilares, derivadas de la agregación anormal de proteínas. Su progresiva acumulación por diferentes estructuras cerebrales, provocando la atrofia de éstas, da lugar a la aparición de deterioro cognitivo, conductual y funcional, signos que comienzan de manera insidiosa y progresan paulatinamente hasta afectar a todos los ámbitos de la vida del paciente, acabando por convertir a éste en una persona totalmente dependiente de los demás.

Tradicionalmente los test y herramientas empleados para la detección de esta patología se han centrado en la observación de un declive evidente de la memoria episódica, sin embargo cuando estos signos comienzan a aparecer, la enfermedad lleva ya años establecida en el cerebro.

Estos datos, junto con la todavía inexistencia de un tratamiento eficaz que logre frenar el avance del deterioro cognitivo y funcional, ponen de manifiesto la gran necesidad que tiene la sociedad de encontrar formas y pruebas para diagnosticar esta patología en estadios tempranos donde una intervención (ya sea de tipo farmacológico, neuropsicológico o combinada) logre ralentizar el avance de la misma y mantener al paciente lo más funcional y cognitivamente estable posible.

Diferentes estudios señalan que antes de verse afectado el hipocampo (región ampliamente relacionada con la memoria episódica) por la deposición de ovillos y placas neurofibrilares, se ven afectadas otras regiones cerebrales por la enfermedad. Concretamente, las regiones vinculadas al área anterior de la corteza subhipocampal (tales como el córtex perirrinal y el córtex entorrinal), el hipotálamo anterior y la región polar del córtex temporal (Braak & Braak, 1991; Didic et al, 2011). Estas áreas se relacionarían con las regiones pertenecientes a la vía visual ventral y se encargarían del funcionamiento de un tipo de memoria asociativa no dependiente del hipocampo (Mayes et al, 2007; Baddeley et al, 2010; Parra et al, 2013; 2014): la memoria de conjunción a corto plazo o short- term memory binding, STMB por sus siglas en inglés.

Los procesos de STMB son los responsables de la integración y mantenimiento a corto plazo de las diferentes características que conforman un mismo objeto (p.e., forma-color)(Traisman & Gelade, 1980). Se trata de un sistema de memoria independiente del contexto (“context-free memory”) diferente a la memoria episódica, mucho más vinculada al hipocampo y al contexto de aprendizaje (“context-dependent memory”).

Aunque estos procesos de integración operan tanto en la memoria a largo plazo como en la memoria a corto plazo, es la memoria de conjunción a corto plazo la que se ve diferencialmente afectada en el envejecimiento patológico frente al normal (Brockmole et al., 2008).

Desde la neuropsicología se han observado alteraciones en estos procesos de conjunción en la demencia de Alzheimer frente a otros tipos de demencia (Della Sala et al, 2012) y en sujetos con deterioro cognitivo leve frente a mayores sanos, evidenciándose diferencias en la capacidad para enfrentarse a las tareas experimentales en función del tipo de deterioro y su riesgo de progresión hacia la EA (Fernández-Guinea et al, 2016).

Del mismo modo, también se han observado dificultades en sujetos portadores de la mutación E280A del gen PSEN-1, mutación conducente al desarrollo de la enfermedad en el 100% de los casos, en fases asintomáticas del proceso degenerativo cuando éstos eran comparados con mayores sanos (Parra et al,2009; 2010b). La escasa influencia de variables culturales (Parra et al, 2011) o de otro tipo, como la edad (Brockmole et al, 2008; Van Geldrop et al, 2014; Koppara et al, 2015; Read et al, 2016) o la depresión (Parra et al, 2010a), influyentes en cambio sobre la memoria asociativa a largo plazo, convierten a este marcador en una prometedora herramienta para la detección precoz de la EA.

Estudios recientes dirigidos al estudio de las bases cerebrales de estos procesos están tratando de delimitar las redes cerebrales, así como las alteraciones existentes en los mismas (Pietto et al, 2016; Smith et al, 2016; Parra et al, 2017). De esta forma, la combinación entre marcadores cognitivos y neurofisiológicos abriría las puertas al diagnóstico de la enfermedad en etapas mucho más tempranas, ayudando al paciente y a aquéllos que le rodean a enfrentarse mucho antes a la enfermedad, repercutiendo ello finalmente sobre su calidad de vida.

Estefanía García Zamora
Neuropsicóloga
Instituto de Rehabilitación Funcional La Salle

Referencias:
Baddeley A, Allen R, Vargha-Khadem F (2010). Is the hippocampus necessary for visual and verbal binding in working memory?. Neuropsychologia , 48:1089-1095.

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Brockmole J R, Parra M, Della Sala S, Logie R (2008). Do binding deficits account for age-related decline in visual working memory? Psychonomic Bulletin & Review, 15(3): 543-547.

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Didic M, Barbeau E, Felician O, Tramoni E, Guedj E, Poncet M, Ceccaldi M (2011). Which memory system is impaired first in Alzheimer’s Disease? Journal of Alzheimer’s Disease, 27:11-22.

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Koppara A, Frommann I, Polcher S, Parra M, Maier W, Jessen F, Klockgether T, Wagner M (2015). Feature Binding Deficits in Subjetive Cognitive Decline and in Mild Cognitive Impairment. Journal of Alzheimer`s Disease, 48(1):161-170.

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